En Mediacast, sabemos que el éxito de una retransmisión en directo no depende solo del momento del “live”. La clave está en la planificación previa: la preproducción, una fase donde se organiza, coordina y anticipa cada detalle técnico y humano que hará posible una emisión fluida, profesional y sin sorpresas.
La preproducción es la fase más estratégica. Aquí se definen los recursos necesarios y se diseña cómo se va a llevar a cabo la grabación y emisión del evento. Estos son algunos de sus elementos esenciales:
Revisión del espacio (visitas técnicas si es necesario)
Estudio del tipo de evento y necesidades del cliente
Diseño del esquema técnico: cámaras, sonido, iluminación, escenografía
Plan de conexiones a internet y backups
Selección y preparación del equipamiento necesario:
Cámaras y objetivos adecuados.
Sistemas de mezcla de vídeo y audio.
Iluminación profesional según el tipo de escena o ambiente.
Microfonía inalámbrica, de solapa o de ambiente.
Sistemas de streaming (codificadores, interfaces, servidores).
Realizador/a: persona encargada de la coordinación en tiempo real de la emisión (qué cámara entra, cuándo, cómo se cambia el plano, etc.).
Técnico/a de sonido: responsable de la calidad sonora, mezcla de micros y música.
Técnico/a de iluminación: adapta la luz a las necesidades estéticas y técnicas.
Operadores/as de cámara: captan los planos que narran visualmente el evento.
Regidores/as y asistentes: si el evento lo requiere, también se organizan tareas de coordinación de escena.
Elaboración de escaletas y guiones de realización.
Asignación de tareas por persona.
Ensayos técnicos (si el evento lo permite).
Evita improvisaciones y errores durante la retransmisión.
Ahorra tiempo y costes en el día del evento.
Garantiza una mejor experiencia para la audiencia.
Refuerza la profesionalidad del evento y la imagen de marca.
Permite prever riesgos técnicos y establecer planes de contingencia.
La producción es la ejecución en tiempo real de lo planificado: el momento en que el equipo técnico y humano se activa para que la retransmisión suceda.
Gracias a una buena preproducción, en esta fase todo fluye. Las cámaras saben dónde colocarse, el realizador sigue la escaleta, los técnicos controlan sonido e iluminación, y el cliente puede centrarse en el contenido, sabiendo que todo está bajo control.
Un evento audiovisual en streaming no empieza el día del evento. Empieza mucho antes, en la organización, previsión y coordinación. Esa es la base de un resultado profesional.
En Mediacast lo sabemos, y por eso tratamos cada proyecto como único, cuidando desde la primera llamada hasta el último plano emitido.